A sus 78 años, José Cleto Chona Chona, con paso lento pero firme, ascendió a la tarima para recibir su título de bachiller. De igual manera, Filemón Zambrano Alfaro, de 65 años, obtuvo su diploma de primaria. Ambos privados de la libertad, quienes tomaron la decisión de estudiar en una nueva etapa de la vida.
A sus 78 años, José Cleto Chona Chona, con paso lento pero firme, ascendió a la tarima para recibir su título de bachiller. De igual manera, Filemón Zambrano Alfaro, de 65 años, obtuvo su diploma de primaria. Ambos, en medio de la exigente rutina que implica estar privados de la libertad, tomaron la decisión de estudiar en una etapa de la vida en la que algunos considerarían que ya no hay espacio para comenzar de nuevo.
Tanto José Cleto como Filemón hacen parte de la octava promoción de la Institución Educativa Nuestra Señora de las Mercedes, ubicada en el Establecimiento Penitenciario de Mediana Seguridad y Carcelario de Valledupar, conocido como la cárcel judicial. En silencio, pero con evidente orgullo, sostuvieron con ambas manos sus diplomas, como quien abraza la posibilidad de un futuro distinto.
“Sabía que algún día lo lograría. En nuestra época, por lo general, nuestros padres no se preocupaban por la educación de uno. Esta es una satisfacción”, afirmó Chona mientras abrazaba a uno de sus familiares presentes en la ceremonia, realizada en la cancha deportiva del centro carcelario.
Más reservado, Filemón, un campesino del corregimiento Las Palmitas, en el municipio de La Jagua de Ibirico, Cesar, expresó su gratitud por lo alcanzado: “Fue un paso importante para mí”.
Para el rector Omar Arévalo, la graduación de 15 internos como bachilleres y 17 como egresados de primaria, ratifica que la resocialización es una oportunidad real para reconstruir proyectos de vida. En este proceso han acompañado 12 docentes, entre ellos Patricia Manjarrés, Eglenis Arias, Elkin Guerra y José Guillermo Mantilla.
La directora del centro penitenciario, Yesenia Salazar Díaz, destacó una frase que acompañó su mensaje: “Nunca es tarde”; y subrayó: “Hoy ustedes son un testimonio de superación, y esas rejas son solo físicas, porque la esperanza de ustedes siempre tiene libertad para un mañana mejor”.
Por su parte, Ramiro Ospino Velásquez, delegado de la Secretaría de Educación Municipal, a cargo de Karoll Lobo Cardona, manifestó: “La educación inicial y media, a cualquier edad, siempre potenciará el conocimiento y la oportunidad de reintegrar”.
El acto de grado estuvo marcado por un profundo sentido humano. Una mezcla de alegría por los logros obtenidos y, al mismo tiempo, el contraste con la realidad de los graduandos, quienes, en el silencio posterior a los aplausos y abrazos, regresaron a sus celdas con la convicción de que la educación continúa siendo para ellos una puerta cada vez más amplia hacia la libertad.
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